miércoles, 23 de junio de 2010

Darse cuenta.


Allí estás..
Con tu reflejo desnudándote frente al miedo.
Sientes su frío.Respirando cerca..casi amenazante.
Miras tus labios, tornándose morados..y titilas..como una hoja envuelta en viento.
Tus sueños se hunden entremezclados..aún aquí y despierta.
No reconoces el rostro.Son tantos! son todos...pero no son.
El trémulo recuerdo de lo que ansías, languidece en tu bolsillo.
Empequeñecido.
Olvidado.
Arrugado por tu mano inquieta que se entretiene con el, mientras esperas el paso del tiempo.
Buscas escapando..escapas y buscas nuevamente.Te olvidas.Te ignoras.Te empobreces.
Tu reflejo habla sin palabras.Y simplemente vive, aquello que no te permites a ti misma.
Se escapan las lágrimas.Se silencian los ruidos.Se apaga aún mas el silencio.
Allí estás...
Tus pies descalzos frente a tí.
Tu camino helado.
Tu piel desnuda.
Tú, mujer..maravillosa y única.
No te olvides.
No te ignores.
El susurro delicado de lo que deseas, te repite:
-" bajo toda verdad: sé."

domingo, 20 de junio de 2010

Juegan


A que son otros.
A que no sienten.
A la amistad, sin memorias.
El corre detrás de los pasadizos que ella desnuda con su mirada envuelta en la misma picardía que el conoce de antaño.
Te escondes.Pregunto: por qué?
Para que me encuentres del otro lado de lo que jugamos a ser, cuando somos los adultos que no parecemos.Como dos niños inventando su juego, mientras sus pies corren sobre la rayuela.
Izquierda, derecha.
1,2,3...
Ella apoya su hombro en la pared.
Teme trepar el suyo para llegar a abrazarlo.
El inventa un juego y simula un dos por cuatro.
Sonríen tímidos.Pregunto: para qué?
Inventa otra vez un juego y ella juega, de nuevo, otra vez.
La noche se envuelve entre el hielo del Invierno.
Pero la calidez de saberse, los cobijará otra vez.
La eterna y perdida lucha, de pelear el mismo juego.
Somos eternos vencidos, de una misma causa.
El temor.



lunes, 14 de junio de 2010

Hoy


Aquella mesa desordenada, mis pestañas molestando, como cuando mis ojos se cansan de mirar lo que ya han visto y preferirían cerrarse.
La cama casi lista, para arrullarme entre sueños cual fieles cómplices de mis deseos de olvido.
Mis pies.Helados como siempre y mis rodillas hirviendo.
Te muerdes el labio compulsivamente, a veces, hasta sangrar...como frenando frases, como abrigando silencios, mientras tus lentes se empañan entre tu ceño fruncido que te recuerda que no ves del todo bien.
Tu instinto superyoico de hacer lo que debe ser hecho, mientras tu cansancio descansa entre el sillón y tu pié derecho se suspende en equilibrio, sobre tus piernas cruzadas.
Te rodean los libros.Para donde mires están.
Testigos fieles de tus búsquedas existenciales, que te han traído precisamente hasta aquí.
Hoy.
Así.
Sentada y con tus pies helados.
Alumbrada con la calidez de una lámpara que invita a leer o quizás conversar.
Callada entre tus labios sellados entre mordidas.
Con tu visión levemente miope, y tus pestañas intentando filtrar lo que ya estás cansada de ver.
Con tu cansancio descansando en el sillón.
Y entre tus letras que hablan, suspendidas entre el leve viento, de tu habitación.

domingo, 13 de junio de 2010

Alguna vez..


Estarás sobre mi falda,
con tu inimaginable belleza.
Se hundirá mi ternura entre tus mejillas y te veré sonreír.
Te subirás confianzuda entre mis piernas, con tu infantil inocencia.
Perderemos las formas y seremos una, sólo tu y yo.
Te amo desde que fuí y hasta que seas lo haré..
Pequeña dulzura, de bucles castaño claros..
Tus pestañas encerrando, los tiernos brillos de tus ojitos café.
Casi una artista, entre tus acuarelas revueltas..giras, virando mi vida al revés.
Alguna vez sonreirás, entre tus hoyuelos mojados..por la llovizna que no te dejo beber..
Me pedirás disculpas y revolverás mis modales..seré reina, seré refugio, seré canción, serás mi placer.
Indomablemente, doblegando mis días, reiré hasta alcanzarte en un abrazo furtivo..
Tus libritos cerrados, mientras duerman tus sueños.
Mis libros esperándome como única opción, a medianoche.
Mi taza de té, que se vaciará casi tibia entre mis labios..
Mi hogar desordenado, como un nido repleto.
Mi reflejo, bellamente maduro que les sonreirá sin que me vean...
Mientras me arroje al sofá, con mi felicidad entre mariposas.
Me verás allí, solitaria y deleitada...y leerás mi amor, que tendrá también tu nombre.
Y sonreirás desde el umbral, con tu atuendo desprolijo, perfectamente bello, bajo el cristal de mis ojos.
Alguna vez seremos.Juntos, felices, reales.
Alguna vez seremos mas, que un par de letras en Otoño.

lunes, 7 de junio de 2010

Enfrente


No quiero.
No entiendo.
Me duele.
No puedo más.
No me explico.
Pero tampoco me expliques.
No me compliques, pero tampoco consueles.
No tengo ganas y sus respuestas, ya las sé.
Ellas conversan conmigo antes que sean preguntas.
El universo de mi desconsuelo, se funde en un abrazo.Y me dejo llevar por la calidez de tus ojos.
No me digas.
No preguntes.
Siéntate enfrente.
Mírame como ayer..Cuando éramos tan frágilmente jóvenes y soñábamos con ser lo que hoy somos.
Hoy somos, lejanamente frágiles, si acaso osamos, por instantes no fingir.
Las letras tuyas,
que se avecinan,
entre mi melancolía a la que anticipas, como si conocieras.
Y conoces.Cada rincón de mis antigüos miedos.
C a d a r i n c ó n.
Y te sientas enfrente.Con tu mirada tranquila que susurra...*conozco cuánto sigue*.
Pero me observas expectante, con la paciencia de quien nunca antes escuchó.
Y no quiero.
No entiendo.
Me duele.
No puedo más!
No me explico.
No me expliques.
Siéntate enfrente...
escucha un poco más.

sábado, 22 de mayo de 2010

Como aguas que pasaron...



Arremolinada entre las aguas del olvido, casi asfixiada entre el tumulto de las horas que sepultaron tus vivencias...allí estás.
Así estás, enredándote entre las ramas que fueron nido y hoy se entremezclan con el verde musgo de lo que se ahogó por las aguas que pasaron.
Quieta...
como la roca que inmóvil permanece en el tiempo, siendo testigo de lo que sigue, de lo que la atraviesa, sin siquiera moverla un centímetro de su realidad.
Allí, cubierta entre el frío y las burbujas de lo que naufraga sobre tus recuerdos...eso has sido, eso serás.
Serás frío, serás hielo, serás recuerdos, serás soledad.
Despiertas, en medio de las aguas, esquivando los mohos de aquello antigüo que pasó.
Y se enrieda tu pelo, cobrizo y arremolinado, entre las rendijas que simulan atisbos de libertad, entre las rocas apretadas que te sumerjen sin piedad.
Pero eres ave y tocaste el cielo.
Surcaste vuelos, quieres libertad!
Y te enciendes, como pólvora revuelta, enhebrando hilos entre tus plumas quebradas.
Y te deslizas, entre las rendijas, y respiras viento y miras detrás...
Como aguas que pasaron, es el título del cuento.
Como aguas que pasaron y que no volverán.

lunes, 10 de mayo de 2010

Silla vacía.


Te miro inerte...
Ella, casi muda.
Su respaldo se humaniza en rostro y sentimientos revueltos comienzan a fluír.
A huír.
A herir.
Los fantasmas del silencio, que susurran lo que callas.
Tú justo sentada enfrente y casi sin poder decir.
Dices que eliges no decir ya nada, mientras tu cuerpo se arrulla entre las piernas, enredando las palabras que quieren ponerse de pié.
El rostro se vuelve burlesco, indiferentemente intelectual.
La silla forrada de hiel, entre el trasluz de su esqueleto.
No tiene piel, ni almohadón ni forma.
Es simple y llana estructura.
Enfrente de ella sólo un cadavérico armazón.
Sin alma, ni corazón.
Logra entreabrir sus labios, entre el vapor húmedo de su piel aún tibia.
-Nunca entendiste nada.
No merecés la fidelidad de los latidos, ni el edema de tus golpes persistentes a mi ilusión.
Eres un pobre niño perdido, entre sus juegos adultos, entre sus páginas leídas y su sinfín de escapes al fin del mundo.
Estás errante de tí mismo, cómo no ibas a huír otra vez?
No sabes verme mujer.
No sabes verme.
No sabes.
No puedes interpretar aunque leas.
No puedes escapar aunque viajes.
No puedes ser felíz aunque sonrías fascinantemente.
No puedes abrazar, aunque tus brazos en alguien se entrelacen.
No puedes ser libre, a menos que rompas las defensas que meticulosamente has tejido.
No puedes soñar, si vives despierto y atento a cuánto pasa.
Pobre mi silla vacía! estás ausente de tí y nadie puede acompañarte en esto.
Pobre mi silla vacía! estuve a punto de querer vaciarme para llenar tus huecos.
De querer decir para que interpretes.
De querer correr para alcanzarte.
De llegar a tí para abrazarte!
Quise prestarte mis alas, para arribar vuelos sin planificar.
Quise verte llorar, para al fin comprender cuántas veces sonríes de veras.
No supe.
No quise.
No hice.
Pobre mi silla vacía...
Ya no quiero hablarte.
Ya lo he dicho todo.
Ya lo he dado todo.
Basta para mí.