jueves, 13 de octubre de 2011

No nacidos

Los niños que no serán

Sobre las hamacas inmóviles

Mirando a lo lejos

Con la mirada fija,

Buscando el futuro

Como agotado, imposible

Un segundo


Y de repente la ira escala tu cuello
como una araña atroz sin escalas...
dos palabras que podrían convertirme en un asesino
de cobardes anónimos,
pobres,
oscuros,
perdidos
entre una sombra sin nombre.

Y de repente respiro,
dejando todo tal y como está.
No hay huella de tu sombra, porque no existes.
Inmóvil,
muerto.

Tus palabras apenas me rozan,
Tu voz anónima
cobarde
se desliza por mi cuello
y simplemente cae
haciéndose añicos debajo de mis pies.

Todos somos valientes
detrás del anonimato,
me causás risa
payaso don nadie.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Inmóvil


No tengo mas recuerdos que llorar
Estoy desnuda de nostalgia,
como recién venida al mundo.

No sé si saltar de alegría
o quedarme quieta,
esperando a que me alcance.

sábado, 1 de octubre de 2011

Ríen


Y los veo cuando nos ven llegar
con sus caras de Primavera,
de flores recién pintadas.

Sus mochilas de colores
sus hoyuelos surcando una mejilla
otras dos
mas un mentón.

Y vuelan entre mil abrazos
y los besos se repiten
como canturreando canciones pegadizas
entre sus caritas rosadas

Pequeños duendes,
duendes distantes
dueños de la espera que vale la pena al verlos llegar.

Abrazos pequeños
que lo dicen todo,
ojitos cerrados entre mil pestañas.
Pestañas cubriendo
dulces ojitos de miel.

Porciones breves y dulces de vidas
que subrayaron las nuestras
tejidas
escritas y enmarañadas
complejas,
alegres y esperanzadas

Y no imagino mi vida sin sus hoyuelos
ni mis ojos sin nunca verlos llegar.
Sin sus vocecitas
repitiendo las canciones
sin un veo veo
y un cuento inventado al pasar

Y se despiden de la tarde
con sus mochilas de colores
con sus pasitos pequeños
y su adiós diminuto entre la noche
y me siento inmensa,
rica, felíz.

Nunca pensé en amar tanto a dos hombres
al mismo tiempo
y sin absolutamente nada de culpa.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Pálpito


Hay un latido muerto
temblando despacio en mis oídos,
sellados por un silencio sagrado
que me dice: no temas.

Y hay en el silencio sagrado
una puerta,
minúscula e imperceptible
por donde ingreso susurrando
que no habré de molestarlo.

Y me quedo en una esquina
soy un pequeño nido
cubierto en otoño
necesitando su ausencia para descansar mi llanto.

Un huésped vibrando a oscuras,
con el corazón a prisa
la garganta en llamas
y los ojos espantados de belleza.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Crónicas mujeriles


...*Es Septiembre, un bello e irrepetible Septiembre.

Un Septiembre en donde no solo florece la naturaleza, sino algunas porciones de mi alma que arrasó el Invierno con la voracidad implacable de un tornado. Esas leves porciones desnudas de cualquier rastro de vida, que de repente brotan con delicados verdes, recordándome que no todo está perdido.

Mis últimos Inviernos consistieron en imaginarme un sol profundo, en medio de la inevitable nieve de la realidad, en donde más allá de cualquier condición climática, seguía afirmando que el verano era el contexto y que la luz de un sol inexistente, iluminaría el futuro con la claridad de un gurú sabio, persistente y eterno.

Años simulando el Verano, mientras el Invierno se robaba mis últimas reservas de energía, mientras se apoderaba de cada porción de oxígeno en mis pulmones, y consumía mis últimos vestigios de esperanza y amor por el otro.

Un día simplemente, salí descalza a enfrentar mi virtual verano, y la nieve terminó por congelarme de un espasmo el último respiro. Caí completa e indefensa de cara a la nieve, y con medio cuerpo enterrado de hielo, no tuve más remedio que asumir, con toda la humillación cargando mi pecho, que era Invierno, que así sería por unos cuantos meses más y que de una vez por todas debería aceptarlo, si aún sobrevivía por gracia a esa incansable experiencia negadora de la realidad...*


(Es Septiembre, hay un nuevo manuscrito en la pc, que crece con la velocidad de un rayo)

jueves, 22 de septiembre de 2011

Tips


*Quedarse en el borde de la historia,
como escribiendo con los ojos
que desvisten el momento, milimétricamente, con la pulcritud de un cirujano

*Pedir tres deseos durante años a la vida.
La vida contestando con tanta pasión el primero, que es necesario temer por las otras dos respuestas que vendrán.

*Temer enfáticamente;
con el mejor vestido sobre el cuerpo
y los labios de fresa, preparados apasionadamente a modo de bienvenida.